¿Te quejas por tener los tobillos hinchados o por sentir los pies hinchados? ¿Notas calambres en las piernas? ¿A menudo sientes pesadez de piernas? ¿Te has descubierto arañitas vasculares o varices en las piernas? ¿Crees que podrías tener mala circulación? Si has contestado que sí a alguna de estas preguntas, este post te interesa.
La sensación de piernas pesadas o piernas cansadas se caracteriza por la pesadez en las piernas al intentar moverlas, andar o simplemente al permanecer de pie. Los síntomas más frecuentes suelen ser, además de la pesadez, calambres en las extremidades inferiores, un dolor leve y poco localizado en las piernas, hormigueos y algunas veces, picor. En algunos casos también se puede manifestar con una hinchazón alrededor de los tobillos y pantorrillas, generando un aumento del diámetro y volumen en la parte inferior de estas zonas de la pierna. Y cuando estos síntomas aparecen con mayor frecuencia, se vuelven más agudos y no mejoran con el descanso, se desarrolla el llamado síndrome de piernas cansadas, un mal bastante habitual y común que afecta a gran parte de la población.
Nadie se libra de sufrir el síndrome de las piernas cansadas. De hecho, afecta a personas entre los 30 y los 70 años. A los jóvenes principalmente por su estilo de vida y por el teletrabajo, y a los mayores, por sobrecarga, por sedentarismo, por problemas de mala circulación sanguínea…
En este artículo te explicaremos las causas del síndrome de piernas cansadas, te ayudaremos a detectar a tiempo sus síntomas y te daremos las pautas a seguir para evitar tener piernas cansadas, sobre todo, para cuidar que no derive en problemas de salud mayores.
Qué es el síndrome de piernas cansadas
Table of Contents
Sentir cansancio o cierto dolor tras pasar horas de pie es normal. Por ejemplo, por el tipo de trabajo que desempeñes, puedes estar casi toda una jornada laboral de pie si eres dependiente de una tienda, personal de seguridad y vigilancia o profesional sanitario, como técnico de laboratorio, enfermero… Y si a estas horas de pie, caminando, moviéndote, cargando peso… le sumas que en tu tiempo libre estás tumbado en el sofá o adoptando malas posturas, eres el candidato perfecto para sufrir lo que se conoce como el síndrome de piernas cansadas. No temas, no se trata de una enfermedad grave ni mucho menos, pero resulta molesta y limitará tu actividad diaria, por lo que tendrás que evitarla o tratarla.
El síndrome de las piernas cansadas es una consecuencia de una mala circulación en las piernas. A esta situación se le denomina insuficiencia venosa crónica (IVC) o flebopatía crónica, una afección bastante duradera que tiene su origen en un mal funcionamiento de las válvulas de las venas, o lo que es lo mismo, por una serie de coágulos de sangre en las piernas, causando la pérdida de elasticidad en las venas.
Síntomas de piernas cansadas
Para saber si padeces el síndrome de piernas cansadas es importante conocer cómo se presenta y sus principales síntomas:
– Pesadez en las piernas: es una sensación continua y muy molesta porque si sientes la piernas pesadas, creerás que no podrás levantarte o sostenerte de pie. La insuficiencia venosa provoca que las venas de las piernas tengan dificultad para dejar pasar el flujo sanguíneo.
– Calambres: los músculos se pueden resentir cuando tienes piernas cansadas. Notarás contracciones involuntarias de los músculos, que tienen como resultado un dolor muy intenso.
– Hormigueo: esta sensación tan incómoda no suele ser la más normal, pero es inevitable que la tengas en cualquier parte del cuerpo al estar en una misma postura mucho tiempo. Si sientes hormigueo es por una falta de riego sanguíneo; o sea, de mala circulación.
– Picor o prurito: a los calambres y al hormigueo se le puede sumar una sensación de picor, que se va haciendo más desagradable y más desesperante cuanto más te rasques.
– Parestesia: es el adormecimiento de las piernas debido a que el nervio está bajo una presión física. Suele ocurrir de noche, mientras duermes, y podrías sentir, además de hormigueo y picores, entumecimiento y quemazón.
– Hinchazón o edemas: es cuando se acumula líquido en el cuerpo, uno de los principales síntomas del síndrome de las piernas cansadas. Se agrava si pasas mucho tiempo de pie o sin ejercitar las piernas pero se alivia descansado y aplicando frío.
– Arañas vasculares o varices en las piernas: se trata de vasos capilares dilatados, marcas en la piel que surgen por la incapacidad de retornar la sangre al corazón; o sea, la insuficiencia venosa crónica (IVC) que ya te hemos explicado en párrafos anteriores. Las arañas vasculares son anteriores a las varices: de menor tamaño y de color rojizo. Las varices, por el contrario, saltan más a la vista, abultan y su color es más morado o azulado.
Sobre los edemas y las varices en las piernas profundizaremos más adelante.
Tobillos hinchados fotos


Causas de piernas cansadas
En cuanto a las causas del síndrome de piernas cansadas, hay factores externos de los que no tenemos control y otros factores que sí podemos vigilar para evitar o retrasar la sensación de pesadez de piernas. Presta atención a los motivos por los que podrías sufrir el síndrome de piernas cansadas:
– Edad: en mujeres a partir de los 50 años suele ser muy habitual, aunque los hombres no están exentos. Con la edad las venas van perdiendo elasticidad.
– Cambios hormonales: durante el periodo menstrual y el embarazo las mujeres pueden sentir las piernas cansadas más que en cualquier etapa de su vida por la retención de líquidos, ya que la insuficiencia venosa tiene una implicación directa de hormonas estrogénicas y progestágenos.
– Genética: es más probable que tengas síndrome de piernas cansadas si algún familiar lo tiene o lo ha tenido.
– Morfología del pie: esta patología se podría agravar si tienes los pies planos, que es cuando el arco de la parte interna del pie está aplanado, lo que hace que la planta del pie entera toque el suelo cuando estás de pie.
– Vida sedentaria: no practicar ejercicio a diario (caminar, correr, nadar…) pueden provocar una mala circulación de la sangre y, por consiguiente, la hinchazón y sensación de cansancio de las piernas.
– Mala alimentación: además de mantener una dieta equilibrada, deberás prestar especial atención al consumo de sal, porque se asocia al incremento de la presión arterial, a la hipertensión y a las patologías asociadas a ésta como infarto de miocardio, y alteraciones renales y cerebrovasculares, entre otros. Cuida tu peso y vigila que tus piernas no estén soportando con un carga adicional que quizás no les siente nada bien.
– Tabaco: aunque creas que no afecta a tus piernas, cuando inhalamos humo procedente del tabaco, existen distintas sustancias que actúan nocivamente sobre las paredes de las venas. Fumar perjudica la salud en general y a las piernas y a un buen riego sanguíneo en particular.
– Altas temperaturas: el calor provoca que las paredes de las venas se dilaten más de lo usual, lo que favorece una mayor acumulación de sangre y retención de líquidos en las extremidades inferiores.
Cómo aliviar piernas cansadas
Puedes seguir estas recomendaciones para aliviar tus piernas cansadas:
1. Pon las piernas en alto. Túmbate y eleva las piernas por unos minutos. Es un gesto sencillo que puedes hacer casi en cualquier lugar y que te favorecerá si tienes mala circulación de retorno de la sangre de las extremidades inferiores a tu corazón.

2. Mantente hidratado. Intenta beber entre 1.5 -2 L de agua al día para favorecer la circulación sanguínea. Además deberías hidratar la piel usando aceites, lociones, cremas hidratantes como:

EUCERIN PH5 LOCION HIDRATANTE ULTRALIGERA: proporciona una hidratación duradera, mejora la elasticidad de la piel y reduce la sensibilidad en pieles especialmente sensibles o atópicas.
3. Mantén una dieta rica en fibra, baja en sal y grasas saturadas; disminuye el consumo de alcohol y tabaco y controla el exceso de peso.
4. Vigila la vestimenta. Haz de saber que la ropa muy ajustada dificulta el retorno venoso de las piernas al corazón. Evita pantalones apretados, fajas, cinturones… Utiliza calzado cómodo y no abuses de tacones muy altos. Usar medias de compresión podría ayudarte a reducir la sensación de piernas cansadas si tu trabajo o tus labores diarias exigieran estar mucho tiempo de pie o mucho tiempo sentado. Estas medias ejercen una suave presión haciendo que la sangre circule hacia arriba, lo que te ayudará a bajar la hinchazón de las piernas.
5. Haz deporte. Además de los beneficios clásicos del deporte en tu salud, la actividad física también te aportará muchas ventajas para evitar el cansancio y la hinchazón de piernas. Por ejemplo, nadar o hacer bicicleta sin resistencia favorece la circulación, al contrario que los ejercicios con pesas en las piernas.
6. Báñate con agua fría. Aunque no todos lo toleramos, es recomendable terminar siempre cada ducha echándote agua fría en las pantorrillas de abajo hacia arriba para disminuir la sensación de pesadez en las piernas.

7. Masajea tus piernas. En sentido ascendente (como con la ducha fría), masajea tus piernas comenzando por los pies y terminando en los muslos para aliviar el cansancio. Haz que este masaje sea más efectivo acompañándolo de productos específicos como un gel frío piernas cansadas o un spray piernas cansadas.
8. No permanezcas mucho tiempo ni de pie ni sentado. Al igual que el estar de pie durante muchas horas seguidas, el estar sentado durante largos períodos también puede acabar afectando a tus piernas. Si es posible, alterna ambas posiciones y aproximadamente cada 30’, muévete y camina un poco. Así evitarás que se produzca un estancamiento en el riego sanguíneo y que con ello comiencen los problemas en tus piernas.
9. Utiliza tantas veces como las necesites un gel frío piernas cansadas o crema piernas cansadas como el producto estrella que recomendamos en Farmacia El Bierzo:

PRANAROM CIRCULAROM GEL: gel piernas cansadas de rápida absorción que favorece el alivio de piernas cansadas y con sensación de pesadez. Favorece la circulación sanguínea y aporta calma al instante.
10. Ingiere un suplemento de magnesio como nuestro:

EL VIAJE DE EGERIA MAGNESIO CANSANCIO Y FATIGA: el magnesio y la vitamina B6 ayudarán a reducir el cansancio y la fatiga. El magnesio es un complemento recomendado en caso de calambres musculares y contracturas. Contribuirá al funcionamiento normal de tus músculos.
Consecuencias del síndrome de piernas cansadas
Si no se toman medidas para evitar que el síndrome de piernas cansadas empeore, podría traernos problemas de salud más serios, tales como edemas o varices.
Edema
El edema, también conocido como la retención de líquidos, es la hinchazón causada por la acumulación anormal de líquidos en el cuerpo. Explicado de forma sencilla, el líquido se acumula bajo la piel, dentro de los tejidos que están fuera del sistema circulatorio, que es el encargado de transportar sangre por todo nuestro organismo.
Síntomas de retención de líquidos
Algunos de los síntomas más frecuentes que suelen presentar las personas que sufren de retención de líquidos piernas y los que no deberías dejar pasar por alto si los detectaras son:
– Inflamación, hinchazón o pesadez a nivel local como en pies, tobillos, piernas, incluso en párpados, manos, brazos, cara y abdomen.
– Sensación de que la ropa, los zapatos y hasta los anillos o relojes te aprietan más de lo habitual.
– Poca flexibilidad en las articulaciones de brazos, piernas, tobillos, muñecas, dedos…
– Aumento rápido, repentino o inexplicable del peso.
– Disminución de la orina.
Varices en las piernas
Hay que intentar a toda costa que las varices se conviertan en un problema mayor. Las venas varicosas o varices son venas bajo la piel de las piernas (aunque podrían aparecer también en los brazos) que se han vuelto más anchas o abultadas. Por lo general son muy comunes y no nos suelen causar grandes problemas médicos.
Tanto las venas profundas (las que aportan la mayoría del retorno de la sangre desde las piernas al corazón) como las venas bajo la piel (de menor importancia pero que podrían formar varices) contienen válvulas que sólo deberían permitir llegar la sangre hasta el corazón. El fallo de estas válvulas favorece que la sangre fluya hacia atrás por las venas y produzca un pico en la presión cuando se está de pie. Y es precisamente este exceso de presión el que provoca una dilatación en las venas y como resultado, la aparición de varices.
Dado que las varices en las piernas no son un problema estético, sino una cuestión de salud, ahondaremos en ello y con más detalle, en un próximo artículo.
Fotos varices en las piernas


Farmacia El Bierzo en RRSS
Si quieres saber más sobre este post y otros temas, suscríbete a nuestro canal de YouTube para ser de los primeros en recibir contenido indispensable para cuidar de tu salud.
Gracias por seguir nuestro blog de belleza y salud.
Si te ha parecido interesante y útil, comparte este artículo con tus familiares y amigos.

