Cómo la NATURALEZA mejora tu BIENESTAR. Una visión desde la neurociencia
Alfonso Polvorinos
¿Y si el mejor antídoto contra el estrés no estuviera en una farmacia, sino bajo el cielo, paseando por la orilla del mar o respirando en un bosque?
La ciencia lo confirma: la naturaleza no es un lujo, es una necesidad biológica que, además, alberga las bases para tu salud.
Basta escuchar el agua o el canto de los pájaros para que tu cerebro reduzca la inflamación; respirar aire puro para que descienda el cortisol y se active tu sistema inmunitario; mirar el horizonte para que tu mente se expanda; observar aves para que tu cerebro sea más longevo; contemplar el amanecer para que tu reloj interno se ajuste; situarse frente a una cascada para que se eliminen los radicales libres que pueden favorecer el desarrollo de procesos cancerígenos; exponerse al sol para la producción en niveles adecuados de melatonina o de vitamina D.
Cada color, cada aroma, cada sonido, incluso el silencio, activa en tu interior mecanismos profundos de reparación. La naturaleza estimula la producción de endorfinas y otras hormonas del bienestar, regula tu ritmo circadiano, tonifica el nervio vago y restablece funciones esenciales que el estrés urbano desgasta día tras día.
No, este no es un libro místico ni una invitación a abrazar árboles. Es un viaje riguroso y fascinante por la neurociencia y la biología del bienestar natural.
Montañas, bosques, ríos, mar, atardeceres, noches estrelladas… ¿actúan todos igual sobre tu cerebro?, ¿qué ocurre en tu organismo cuando observas cetáceos, contemplas flores o escuchas el oleaje?, ¿puede un paisaje cambiar tu química interna?
En estas páginas descubrirás cómo cada ecosistema y cada actividad ecoturística despiertan respuestas medibles en tu cuerpo y tu mente.
Te damos la bienvenida a la Neuronaturaleza.







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